Perspectiva de Géneros: construyendo vínculos y convivencias respetuosas

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Les comparto este artículo sobre Perspectiva de Géneros: construyendo vínculos y convivencias respetuosas. Es un intento de reflexión sobre una temática de la que mucho se habla pero que poco se hace realmente.

Actualmente se nos invita a reflexionar y desnaturalizar conductas histórico sociales con urgencia. De esta manera, se reconoce el poder que habita en ellas y la opresión que actúa y construye estereotipos de inequidad entre los sexosgéneros.

Cuántas veces hemos escuchado frases como “no seas varonera”, “los hombres no lloran”, “hay trabajos de hombres o de mujeres”; leemos definiciones de la Real Academia Española: “bello sexo: m. sexo débil. ; sexo débil: m. Conjunto de las mujeres“. También, vemos pasajes de textos (o publicidades) que afirman una predisposición natural de la mujer a los quehaceres domésticos y el cuidado de la familia. Todo esto mientras que a los hombres se los sitúa en un lugar de proveedor como resultado de un trabajo fuera del ámbito del hogar.

Como marco, la perspectiva de géneros permite analizar cómo operan las siguientes cuestiones:

  • las representaciones sociales,
  • los prejuicios y;
  • estereotipos en cada contexto social.

Este marco conceptual es una vía de acceso para cuestionar (y cuestionarnos) “verdades absolutas” que hemos transmitido y actuado de manera irreflexiva, sosteniendo en el tiempo las desigualdades y mandatos entre varones y mujeres.

Pero son las preguntas que inquietan y nos sitúan en espacios incómodos, las que nos permiten ensayar respuestas, habilitar el análisis, cambios conductuales y actitudinales. Estas se reflejan en la construcción de vínculos y convivencias respetuosas, de cuidado
recíproco y libre de violencias
.

Ante este importante proceso de revisión y cambio, es necesario correrse de «convencimientos» fundados en un falso sostenimiento histórico -actos que “siempre fueron así” – o en un determinismo biológico sesgado por las malas interpretaciones o el reduccionismo.

Estos marcos abarrotados de falsas certezas nos brindan seguridad. Pero también limitan nuestro desarrollo personal, ya que implican formas únicas de actuar acordes a ciertos estereotipos históricos y culturalmente construidos.

El desnaturalizar, el desaprender, nos permite un mayor marco de libertad para reflexionar y construir nuevas formas de estar y existir. Es necesario (y pareciera inaplazable para alcanzar cambios estructurales) invitar a los sujetos a preguntar y preguntarse.

Es decir, se deben situar las preguntas en el centro de la escena, interpelar el “sentido común”, abrirse al conocimiento y la lectura a nuevos marcos conceptuales científicamente fundados que nos permitan analizar el contexto.

Este análisis no puede omitir la necesidad de tomar actos cotidianos para ser analizados. De lo contrario, seguiremos alimentando discusiones que provocan retracción en aquellas personas que intervienen en ellas, imposibilitando ampliar las miradas y aprender de nuestra acción.

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Gabriela V. Garcia
Co-Directora de Serendipia Causal | Partners de Management en Red

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